No estoy cansada. Estoy saturada.
¿Y si lo que necesitás no es más inspiración… sino menos ruido?
"Emancipate yourselves from mental slavery." Es una de mis frases preferidas. De hecho, siempre estoy a punto de tatuármela para llevarla en la piel. Forma parte de Redemption Song, de Bob Marley, y habla de liberarse de la esclavitud mental.
Sigue diciendo: "None but ourselves can free our minds", sólo nosotros podemos liberar nuestra mente.
La canción tiene un significado profundo. Pero esas palabras, resuenan en mi vida a diario.
Hoy, por ejemplo. Después de pasar todo el domingo dando vueltas por el living de mi casa, rotando entre un poco de crochet mientras miro una película, otro rato en la computadora completando planillas inconclusas, y demasiados momentos con el celular viendo videos que duran menos de un minuto…
Siempre sintiendo culpa, por no terminar nada y abrir miles de puertas. Es una sensación que arrastro desde que empezó el año cuando quise planificarlo.
Pero me di cuenta de algo, no es que perdí la creatividad y la voluntad, sino que estoy saturada.
Saturada de información. No puedo calcular cuántos videos y fotos veo por día. Ni cuántas veces intento activarme inspirada por alguno. Paso de anotar ideas para talleres o probar un punto nuevo en mi tejido, a mirar los porcentajes de ganancia de fondos comunes de inversión en distintas billeteras virtuales… como si yo tuviera dinero para invertir!
No hago ni una cosa ni la otra. Y lo peor, no logro tener ideas nuevas, como si mi mente estuviera presa entre tanta información.
Ahí es cuando vuelve la canción. Y me recuerda que sólo yo puedo liberarme de esa saturación.
Tal vez suene superficial.Pero para alguien cuyo trabajo depende totalmente de su creatividad... la falta de foco, motivación e ideas hacen que se estanque todo el negocio.
Aunque incluso mientras escribo esto interrumpí para hacer en simultaneo una compra online del supermercado. Sé que escribir es muy eficiente para drenar la mente, pero también me ayuda mucho cocinar o hasta ponerme a ordenar un poco y por supuesto alguna actividad manual como pintar o tejer. El tema es no volver a caer en la adicción de las redes y enfocarme por un momento en hacer otra cosa. Así que voy a volver a mi tejido, y voy a dejar el celu en otra parte de la casa para no tentarme y que las pausas solo sean para tomar mate y no hacer nada.
Si te pasa lo mismo, acordate de esto que me acabo de darme cuenta. No es falta de disciplina. No es falta de creatividad. Es saturación mental.
Y, como dice la canción, nadie más que nosotras puede liberar nuestra mente.
¿Hace cuánto no dejás tu mente en silencio el tiempo suficiente como para escuchar una idea propia?



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